Desde el 12 de junio de 2026 entró en vigencia un nuevo ajuste en los precios de los combustibles en Ecuador, el cual se mantendrá hasta el 11 de julio del mismo año. Este incremento afecta tanto a las gasolinas de bajo octanaje como al diésel, en un contexto marcado por el alza sostenida de los precios internacionales del petróleo.
Las gasolinas Extra y Ecopaís, utilizadas masivamente en el país, pasaron a costar USD $3,31 por galón. Este nuevo valor representa un aumento de $0,15 en comparación con el mes anterior. De acuerdo con representantes del sector de distribución de derivados del petróleo, este comportamiento era previsible debido al encarecimiento de los combustibles a nivel global, fenómeno influenciado principalmente por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Durante mayo de 2026, el precio de referencia de la gasolina para Ecuador experimentó un incremento aproximado de $0,23 por galón respecto a abril, según reportes de agencias internacionales especializadas en energía. Este aumento responde a factores externos, como la interrupción parcial del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial. Las restricciones en este punto crítico, derivadas de conflictos en la región, han generado presión sobre los mercados energéticos, elevando tanto el precio del crudo como el de sus derivados.
En cuanto a la gasolina Súper, cuyo valor no está regulado por el Estado, aún no se ha establecido un precio oficial único. Sin embargo, se estima que el costo por galón oscile entre USD 5,60 y 5,70, aunque podría superar ese rango dependiendo de cada estación de servicio. Esto se debe a que este tipo de combustible se rige por el libre mercado, lo que permite a los comercializadores fijar sus propios precios, tomando como base las sugerencias de los entes de control. Cabe recordar que, en el período anterior, el precio referencial se ubicó en USD 4,81 por galón, lo que evidencia un incremento considerable.
Por su parte, el diésel también registró un ajuste al alza, situándose en USD 3,25 por galón, es decir, 15 centavos más que en el ciclo previo. Este producto, ampliamente utilizado en el transporte de carga y en actividades productivas, también está sujeto a un sistema de bandas que regula sus variaciones mensuales.
Las autoridades del sector energético habían anticipado este incremento, señalando que la tendencia internacional del petróleo muestra una trayectoria ascendente. Funcionarios públicos indicaron que el aumento era coherente con la situación global, especialmente tras el recrudecimiento de tensiones en zonas estratégicas para el comercio de hidrocarburos.
Desde julio de 2024, el país aplica un sistema de bandas para las gasolinas Extra y Ecopaís. Este mecanismo limita las variaciones mensuales, estableciendo que el precio puede subir como máximo un 5% o disminuir hasta un 10%, independientemente de la volatilidad del mercado internacional. Posteriormente, en agosto de 2025, se introdujo una modificación a la fórmula de cálculo, que incorporó nuevos elementos destinados a reducir el subsidio estatal destinado a estos combustibles.
En el caso del diésel, el esquema de bandas entró en vigor en diciembre de 2025, después de que, meses antes, se eliminara el subsidio que mantenía congelado su precio en USD 1,80 por galón. Este cambio marcó un giro significativo en la política energética, trasladando progresivamente el costo real del combustible a los consumidores.
En síntesis, los recientes incrementos en los precios de las gasolinas y el diésel responden a factores internacionales y a la aplicación de políticas internas orientadas a ajustar los subsidios. El escenario actual refleja la estrecha relación entre la dinámica global del petróleo y el mercado local, así como el impacto directo que estos cambios tienen en la economía nacional y en los bolsillos de los ciudadanos.
Fuente: Primicias