fbpx

Talentos T&T

Somos un gran lugar para trabajar, conoce nuestros beneficios y regístrate para ser parte del Grupo T&T.

Nosotros

Somos el operador logístico líder en comercio exterior del Ecuador, brindando soluciones integrales de manera eficaz y eficiente, siendo aliado estratégico en la cadena de suministros, con más de 30 años de experiencia

Blog

Conoce las últimas tendencias, consejos y novedades en nuestra sección de blog.

Informate

Blog de
noticias

Nuevos precios de combustibles: La gasolina Súper sube un 34% mientras Extra y Diésel mantienen ajustes leves

A partir del 12 de mayo del 2026, el escenario de combustibles en el territorio nacional del Ecuador experimenta un ajuste significativo en su estructura tarifaria. Aunque el incremento afectó a todo el espectro de hidrocarburos disponibles para la movilidad, la gasolina Súper Premium 95 se posicionó como el centro del debate económico tras registrar un alza sin precedentes recientes.

El valor sugerido para la Súper Premium 95 pasó de USD 3,41 a USD 4,57 por galón, lo que representa un crecimiento porcentual del 34,02%. Este valor no solo es el más elevado que han enfrentado los consumidores desde finales de 2022, sino que marca una brecha importante respecto a los combustibles de consumo masivo.

En contraste, el resto de la canasta de combustibles experimentó variaciones más contenidas. Gasolinas Extra y Ecopaís tuvieron un ajuste del 4,64%, pasando de USD 2,890 a USD 3,024, mientras que el Diésel registró una subida del 4,74%, situándose en USD 2,962 por galón.

Es fundamental comprender la segmentación del mercado automotor nacional. De acuerdo con las cifras de la petrolera estatal, la gasolina Súper constituye apenas el 10% del consumo total de combustibles. El 90% restante de la demanda se concentra en la Extra y la Ecopaís, productos que cuentan con mecanismos de protección de precios más rígidos.

A pesar del costo, la elección de una gasolina de alto octanaje no es un capricho estético, sino una necesidad técnica para ciertos vehículos. La Súper Premium 95 está diseñada específicamente para maximizar la eficiencia en motores modernos, especialmente aquellos con sistemas de compresión alta o turboalimentación.

El uso de este combustible ofrece ventajas mecánicas directas como la optimización de la combustión. Al poseer 95 octanos, el carburante resiste mejor la presión antes de detonar, lo que elimina el molesto “cascabeleo” o preignición que daña severamente los componentes internos del bloque.

En términos de protección ambiental, su bajo contenido de azufre reduce drásticamente la emisión de partículas nocivas a la atmósfera, fomentando una movilidad mucho más sostenible y responsable.

Por último, garantiza la longevidad del motor, ya que un combustible con mayor grado de pureza prolonga la salud del catalizador, mantiene limpios los inyectores y protege las piezas críticas del sistema de inyección electrónica, asegurando un desempeño óptimo y potente por mucho más tiempo.

La diferencia en la magnitud de las alzas reside en los modelos de fijación de precios que aplica el Estado. Por un lado, las gasolinas de bajo octanaje (Extra y Ecopaís) operan bajo un sistema de bandas. Este esquema garantiza que el precio no suba más del 5% mensual, independientemente de la volatilidad externa. Además, desde agosto de 2025, la actual administración gubernamental ajustó la fórmula de cálculo para estas gasolinas, incorporando variables que buscan optimizar el gasto fiscal reduciendo progresivamente el subsidio estatal sin desproteger al consumidor masivo.

Por el contrario, la Súper Premium 95 opera bajo un régimen de libre mercado. Su precio fluctúa directamente en sintonía con las cotizaciones internacionales del petróleo. El incremento actual es una consecuencia directa de la inestabilidad geopolítica global; específicamente, la escalada de tensiones y el conflicto bélico entre Irán y los Estados Unidos de América han presionado al alza el precio del crudo en los mercados internacionales.

En este contexto, el usuario ecuatoriano se encuentra en una encrucijada entre el cuidado técnico de su patrimonio vehicular y la sostenibilidad de su economía personal. Mientras el Gobierno intenta equilibrar las finanzas públicas mediante la reducción selectiva de subsidios, los factores externos del mercado energético mundial continúan dictando el ritmo del gasto en transporte para el sector que opta por el combustible de mayor calidad.

Fuente: Primicias