El sector de Comercio Exterior se mantiene pendiente ante la resolución de una de las negociaciones bilaterales más importantes del año: la esperada baja del 15 % de aranceles recíprocos que Estados Unidos impuso a las exportaciones ecuatorianas en dos etapas (abril y agosto). Las proyecciones más recientes, compartidas por el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo, sitúan la posible definición de este tema en noviembre de 2025, marcando un horizonte de esperanza y alivio para los principales pilares de la balanza comercial.
Esta negociación trasciende la mera gestión arancelaria; representa una prueba de fuego para la resiliencia del sector exportador y la diplomacia económica del país en su relación con su socio comercial más estratégico.
La decisión que se aguarda de Washington no es unilateral. El Gobierno de Estados Unidos ha presentado a Ecuador una “propuesta concreta” para la reducción de los gravámenes, inicialmente centrada en una canasta de productos agrícolas, donde el banano emerge como actor fundamental. La reducción del 15 % para esta fruta, supondría un retorno inmediato a la competitividad plena en el mercado norteamericano, un destino clave para su colocación.
Sin embargo, el verdadero foco de atención para Guayaquil, como epicentro logístico y acuícola, recae en los productos industriales. Aquí es donde entra el camarón, indiscutiblemente el primer producto de exportación del país y motor económico de la región costera.
La importancia de esta definición arancelaria se mide en cifras multimillonarias. De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador, la industria camaronera ecuatoriana generó un impresionante monto de $ 5.557 millones en exportaciones entre enero y agosto pasados a nivel global.
Aunque el mercado estadounidense ocupa el tercer lugar como destino para el camarón (representando aproximadamente el 20 % del total de las exportaciones, detrás de China y la Unión Europea), la imposición de este arancel del 15 % ha generado un impacto financiero significativo. El presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), José Antonio Camposano, ha cuantificado el costo de esta barrera: la industria ecuatoriana ha tenido que absorber cerca de $ 20 millones mensuales, afectando directamente la rentabilidad y la capacidad de inversión de las empacadoras y fincas.
Una reducción o eliminación del arancel no solo aliviaría esta carga, sino que también reafirmaría la posición del camarón ecuatoriano en un mercado altamente competitivo, donde la calidad y el precio son factores determinantes para el consumidor final.
La definición de esta negociación se ha extendido más de lo previsto. Inicialmente, se esperaba un pronunciamiento en agosto, pero en lugar de la rebaja arancelaria, el sector recibió un incremento del 5 %, sumándose al 10 % de abril.
El ministro Jaramillo atribuye la demora a factores internos y coyunturales de la política estadounidense. Específicamente, mencionó los problemas en la aprobación del presupuesto por parte del Congreso de Estados Unidos, lo cual ha vuelto lentos los procesos crucial. Como ejemplo, citó que la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR), entidad clave en esta negociación, ha experimentado una reducción de personal y opera bajo condiciones administrativas limitadas.
Este trámite lento, sin embargo, no ha detenido la negociación de fondo. Jaramillo confirmó que, aunque el proceso se ha extendido, no hay cambios en los términos de lo negociado, y la propuesta de productos agrícolas es ya una “propuesta firme” por parte de Estados Unidos, lo cual es un avance significativo.
En el caso específico de los productos industriales, incluyendo al camarón, el ministro señaló que la negociación es diferente, pero no complicada. La Casa Blanca ha hecho públicos anexos detallando las ofertas comerciales para los países con los que está cerrando acuerdos. Ecuador se inscribe en el anexo 3, que ya contiene los productos para los cuales las negociaciones se consideran prácticamente cerradas. El objetivo actual del equipo negociador es asegurar la inclusión definitiva de los productos industriales en este anexo, garantizando la eliminación del 15 % de arancel para el camarón y otros productos.
Este paso final en noviembre es vital para el sector exportador. Una resolución positiva enviaría una señal de estabilidad y confianza a los inversionistas y compradores internacionales, reafirmando la solidez de la cadena logística y de producción nacional. La expectativa no es solo reducir un costo, sino asegurar la estabilidad en el comercio con el socio más importante de Ecuador.