El sector agroexportador peruano, fundamental para la economía nacional y el desarrollo de miles de familias agricultoras, se encuentra en constante búsqueda de mecanismos que permitan a los pequeños y medianos productores acceder de manera efectiva y competitiva a los mercados internacionales. En este contexto, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego del Perú (Midagri), a través de su plataforma Agromercado, ha presentado y puesto en marcha una estrategia comercial disruptiva y colaborativa que promete transformar la manera en que las organizaciones de productores de mango interactúan con el circuito exportador. Esta iniciativa, denominada “Operación Conjunta con fines de exportación”, constituye un mecanismo de articulación cuidadosamente diseñado para vincular directamente a las asociaciones de productores con empresas y cooperativas agroexportadoras ya consolidadas, buscando así facilitar y optimizar su ingreso al complejo panorama del comercio global.
El inicio y desarrollo de esta importante estrategia no ha sido un esfuerzo aislado. Por el contrario, ha requerido una coordinación estrecha y estratégica con las autoridades locales y regionales, específicamente con el Gobierno Regional de Piura, una de las zonas con mayor tradición y volumen de producción de mango en el país. Esta colaboración interinstitucional subraya el enfoque integral y descentralizado que el Midagri busca imprimir a sus políticas de desarrollo agrario.
El núcleo conceptual de la “Operación Conjunta” reside en un modelo asociativo de delegación operativa. La propuesta central es que los productores asociados puedan destinar y exportar una porción significativa de su cosecha –o incluso su totalidad– utilizando la estructura, capacidad técnica, conocimiento logístico y experiencia en todos los procesos de exportación que poseen los operadores logísticos especializados. De esta manera, se superan las barreras de entrada más comunes que enfrentan los pequeños agricultores: la falta de escala, el desconocimiento de normativas fitosanitarias internacionales, la complejidad de la cadena de frío y la dificultad para negociar directamente con importadores extranjeros.
Uno de los aspectos más innovadores y atractivos de este mecanismo es la protección de la autonomía jurídica de las organizaciones de productores. La “Operación Conjunta” ha sido diseñada meticulosamente para que los pequeños productores organizados no se vean obligados a disolver su figura legal existente ni a incurrir en el costoso y burocrático proceso de crear una nueva persona jurídica con fines de exportación. Esta característica es crucial, ya que permite a estas organizaciones mantener su independencia y flexibilidad, al tiempo que se benefician directamente de los incentivos tributarios asociados a la actividad exportadora. Específicamente, el modelo garantiza que los productores puedan recuperar el Impuesto General a las Ventas (IGV) pagado en la cadena productiva, así como acceder al Drawback, el régimen de restitución simplificado de derechos arancelarios. Estos beneficios, que usualmente solo son accesibles para grandes exportadores, se convierten en una fuente de capitalización y rentabilidad para las bases agrarias.
Además de los beneficios fiscales, el esquema promueve la obtención de mejores y más ventajosas condiciones comerciales. Al integrar la oferta de diversos pequeños productores, el esquema aumenta la escala del volumen disponible, asegurando una oferta constante y estandarizada en términos de calidad. Esta consolidación de la oferta fortalece significativamente la capacidad de negociación de la alianza frente a compradores internacionales, permitiendo alcanzar precios premium o, al menos, sustancialmente superiores a los que cada productor podría obtener individualmente en el mercado local o a través de intermediarios.
Es importante destacar que el trabajo de campo y la socialización del modelo ya han comenzado. Agromercado del Midagri ha confirmado que, como parte de una fase preparatoria, se han llevado a cabo reuniones preliminares en la zona de San Lorenzo. Estos encuentros iniciales han servido para presentar la estrategia a una amplia gama de productores y recoger sus primeras impresiones y necesidades, asegurando que el diseño final sea pertinente a la realidad productiva de Piura.
Finalmente, tanto el Midagri como el Gobierno Regional de Piura coinciden en resaltar la trascendencia de la “Operación Conjunta con fines de exportación”. Ambas entidades la perciben como una herramienta estratégica e indispensable que está llamada a ser un catalizador para el desarrollo comercial de las organizaciones de pequeños productores. El objetivo último es claro: robustecer su capacidad de gestión y comercialización, y, en consecuencia, consolidar de manera firme y duradera la presencia del mango peruano en los principales mercados internacionales, generando mayor valor y bienestar para la agricultura familiar del Perú.