La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) publicó los datos correspondientes a enero de 2025 sobre los mercados mundiales de carga aérea, mostrando un crecimiento interanual en la demanda global. Destacaron especialmente las aerolíneas latinoamericanas, que registraron un aumento del 11,2%, el mayor entre todas las regiones, mientras que la capacidad en la región creció un 10,6% en comparación con enero de 2024. Este crecimiento refleja una mayor demanda por el transporte aéreo en América Latina, impulsado por factores como la expansión del comercio electrónico y la optimización de rutas comerciales.
A nivel global, la demanda total, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), creció un 3,2% en comparación con enero de 2024, mientras que las operaciones internacionales experimentaron un crecimiento del 3,6%. Este resultado marca 18 meses consecutivos de expansión en la carga aérea, aunque a un ritmo más moderado en comparación con los picos de dos dígitos registrados en 2024. Por su parte, la capacidad total, medida en toneladas-kilómetro de carga disponibles (ACTK), aumentó un 6,8%, y en operaciones internacionales creció un 7,3%.
Según Willie Walsh, director general de la IATA, aunque enero marcó otro mes de crecimiento en la carga aérea, el incremento del 3,2% es más moderado que los aumentos registrados el año pasado. También señaló que los rendimientos de la carga aérea siguen estando por encima de los niveles de enero de 2024, pero han disminuido un 9,9% respecto a diciembre, mientras que los factores de carga cayeron en un 1,5% en promedio.
Walsh mencionó que factores externos como el crecimiento del comercio, la caída de los costos del combustible y la expansión del e-commerce continúan impulsando la demanda en el sector. Sin embargo, advirtió que el panorama sigue sujeto a cambios, especialmente debido a la posible influencia de nuevas políticas comerciales en Estados Unidos, impulsadas por los aranceles de la Administración Trump. A pesar de estos desafíos, Walsh aseguró que el sector de carga aérea tiene la capacidad de adaptarse a fluctuaciones del mercado y ajustes regulatorios.
Los resultados regionales de enero mostraron tendencias diversas en las principales áreas del mundo. Asia-Pacífico experimentó un crecimiento interanual del 7,5% en la demanda de carga aérea, mientras que la capacidad aumentó un 10,9%, reflejando una recuperación en los flujos comerciales dentro de la región. Norteamérica también reportó un crecimiento sólido, con un incremento del 5,3% en la demanda y una expansión del 7,5% en la capacidad de carga. Europa, en cambio, tuvo un crecimiento más modesto, con un 1,3% en la demanda y un aumento del 3,5% en la capacidad.
En contraste, Medio Oriente y África registraron descensos en la demanda de carga aérea. Las aerolíneas de Medio Oriente vieron una caída del 8,4%, el peor desempeño entre todas las regiones, mientras que la capacidad disminuyó un 1,2%. Por su parte, África experimentó un descenso del 3,4% en la demanda, aunque su capacidad de carga creció un 5,4%, lo que indica un desajuste entre la oferta y la demanda en la región.
Otro aspecto clave del informe de la IATA fue el crecimiento en las rutas comerciales internacionales. La mayoría de las rutas registraron aumentos en la demanda, beneficiándose especialmente de la expansión del comercio electrónico en Estados Unidos y Europa. Este fenómeno ha impulsado el uso del transporte aéreo, sobre todo en un contexto en el que el transporte marítimo enfrenta limitaciones de capacidad y demoras en ciertas rutas clave.
Los datos de enero de 2025 muestran que la carga aérea sigue desempeñando un papel fundamental en el comercio global, con Latinoamérica liderando el crecimiento a nivel regional. A pesar de los desafíos en algunas regiones, la industria ha mantenido 18 meses consecutivos de expansión, impulsada por la recuperación del comercio, la digitalización y la creciente demanda de envíos urgentes, especialmente en sectores como el e-commerce. Sin embargo, la evolución del mercado en los próximos meses dependerá de factores externos, como la política comercial en Estados Unidos, la estabilidad del comercio mundial y la capacidad del sector para adaptarse a las fluctuaciones en la demanda y oferta.
Fuente: Mundo Marítimo