A partir de enero de 2026, el panorama comercial en Ecuador experimentará una nueva fase de transformación gracias a la implementación progresiva del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China. Este acuerdo, que fue ratificado y entró en vigor en mayo de 2024, establece un cronograma de desgravación que busca dinamizar el intercambio de bienes, permitiendo que productos emblemáticos como vehículos y motocicletas, además de insumos industriales, reduzcan significativamente sus costos de importación.
Desde el primer día de vigencia del acuerdo, un total de 4.600 subpartidas arancelarias quedaron completamente libres de impuestos. Esta medida benefició de forma inmediata a sectores estratégicos, permitiendo el ingreso sin aranceles de bienes de capital, insumos para la industria, medicamentos de consumo masivo, cámaras digitales, computadoras y bicicletas. Sin embargo, para el resto de los productos, el TLC definió una hoja de ruta de largo aliento, convirtiendo al año 2026 en el tercer ciclo de reducciones impositivas consecutivas.
El tratado no aplica una reducción uniforme, sino que clasifica los productos según su sensibilidad para la economía local. Mediano plazo (5 a 10 años): En este grupo se encuentran unas 1.666 subpartidas que incluyen alimentos procesados (como conservas de pescado, anchoas y mermeladas), así como electrodomésticos (microondas) y artículos de cuidado personal y largo plazo (15 a 20 años) que tiene como fin el proteger a los fabricantes nacionales, 1.089 tipos de productos tendrán una eliminación arancelaria mucho más lenta. Aquí se ubican los juguetes, maletas, artículos de plástico y, fundamentalmente, los automóviles.
Los vehículos de origen chino, que actualmente lideran las ventas en el mercado ecuatoriano, están sujetos a cronogramas que varían entre los 5 y los 20 años. Bajo este esquema, se prevé que los últimos modelos en alcanzar el arancel cero lo hagan recién en el año 2044. Para el segmento de vehículos livianos y compactos con un cilindraje de hasta 1.500 cc, que antes del tratado pagaban un 40% de arancel, verán una reducción en 2026, pasando del 34,7% al 32%. El objetivo final es que estos modelos lleguen al 0% en 2038. El segmento SUV y 4×4 de entre 1.500 y 3.000 cc seguirán una tendencia similar. No obstante, los vehículos con tracción 4×4 tienen un proceso más extendido, proyectando su liberación total para 2043, situándose en un 34% para el periodo 2026. Finalmente, las tecnologías híbridas que son vehículos gozan de un trato preferencial. Los modelos de menor cilindraje tendrán las reducciones más rápidas, mientras que los que superan los 2.000 cc (que pagaban hasta un 35% de arancel) alcanzarán el 0% en plazos que oscilan entre 5 y 17 años.
El mercado de las dos ruedas también percibirá cambios notables. Antes del TLC, las motos chinas pagaban un 30% de arancel fijo. Para 2026, las motocicletas de hasta 500 cc bajarán al 24%, con miras a quedar libres de impuestos en 2038. Las de mayor cilindraje pagarán un 25,5% en 2026. Es importante destacar que las motos eléctricas mantienen su beneficio de arancel cero, mientras que las de cilindraje igual o menor a 50 cc fueron excluidas del acuerdo y seguirán tributando el 30%.
Para el 2026, otros bienes de consumo también ajustarán sus aranceles a la baja. Los juguetes caerán al 16,6%, los productos de higiene y cosméticos se situarán en el 9,4%, mientras que las materias primas como hierro, acero y plásticos verán reducciones que oscilan entre el 13,5% y el 14,3%.
El éxito del acuerdo ya es visible en las cifras macroeconómicas. Según datos del Banco Central del Ecuador, las importaciones desde China entre enero y octubre de 2025 superaron los 6.341 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 28% en comparación con el año anterior, consolidando a China como un socio comercial indispensable para el desarrollo ecuatoriano.
Fuente: Primicias