Que carga ecuatoriana llegue al megapuerto de Chancay, en Perú, para de ahí zarpar directamente al de Shanghái, en China, parece más cercano de lo esperado. Este nuevo puerto, ubicado a 70 kilómetros de Lima, fue inaugurado el 14 de noviembre pasado por la presidenta de Perú, Dina Boluarte, con la presencia del presidente de China, Xi Jinping.
Esta terminal portuaria, con una inversión inicial de $ 1.300 millones, despertó el interés de empresarios ecuatorianos desde que estaba en construcción, atraídos por los pocos días de tránsito que le llevaría llegar a China. La promesa de Chancay es reducir diez días el tiempo de transporte marítimo entre Perú y China y ahorrar un 20 % del costo logístico.
El Ministerio de Transporte y Comunicación de Perú resaltó que desde Chancay solo les tomará a los buques 25 días en llegar a China. Ese puerto tiene capacidad para recibir buques de una capacidad de carga de hasta 24.000 contenedores. Además, generará un impacto económico en Perú de unos $ 4.500 millones anuales.