Las exportaciones de azúcar de México hacia EE. UU., se han fracturado los últimos años debido a la sequía y ahora debido a la Alza de aranceles propuestos por Trump. Los acuerdos comerciales entre ambas naciones estaban destinados a crear un flujo fiable de azúcar. Sin embargo, el sistema se ha desmoronado, y ahora las importaciones proceden mayormente desde otros países. Se prevé que en 2025 los envíos de México caigan a su nivel más bajo en 17 años, lo que dejará al país latinoamericano con una porción del mercado más pequeña de lo esperado, informa Bloomberg.
La industria azucarera estadounidense está fuertemente controlada con normativas que datan de hace décadas y que pretenden proteger los beneficios de los agricultores y evitar que otros países inunden el país con azúcar. La excepción era México, que enviaba suministros libremente en virtud del acuerdo comercial entre EE.UU., México y Canadá (UMSCA), hasta que en 2014 se estableció un límite a las importaciones y un precio mínimo. Estos acuerdos convirtieron a México en el mayor proveedor extranjero de azúcar de EE. UU.
Pero las sequías de los dos últimos años redujeron drásticamente la producción en México, y EE. UU. necesitó más azúcar de la que le permitían los aranceles más bajos. El azúcar mexicano se encareció tanto que a los importadores estadounidenses les resultó más barato pagar impuestos más elevados para abastecerse de países como Brasil. La posible adición de aranceles del 25% a los productos incluidos en el acuerdo de libre comercio norteamericano está abriendo aún más una brecha en el comercio del azúcar.
“Acuerdos no están funcionando”
Está previsto que los aranceles entren en vigor el 2 de abril, pero ya están modificando este comercio. A principios de este año, los importadores se apresuraron a comprar azúcar mexicano, lo que provocó un potente transporte del producto , según Oliver Hire, vicepresidente y responsable de comercio de Sucro Can Sourcing LLC, una refinería de azúcar con operaciones en EE. UU. y Canadá. Pero ahora “ha detenido efectivamente los flujos futuros de la carga hacia EE. UU.”. Sin embargo, actualmente, EE. UU. tiene suficiente azúcar. La producción nacional ha ido en aumento, y una relación clave entre la oferta y la demanda del USDA muestra un suministro adecuado.
Rob Johansson, director de economía y análisis político de la American Sugar Alliance, dijo que actualmente no “anticipa ninguna interrupción significativa en el suministro de azúcar” como resultado de los aranceles. Afirmó que la industria “seguirá haciendo su parte fabricando azúcar a partir de cultivos estadounidenses y de importaciones”.
Pero los usuarios estadounidenses de azúcar y los productores mexicanos dicen que el suministro debería venir del vecino del sur de EE. UU., no de otros lugares.
“Esta no es la forma en que nadie esperaba que funcionaran los acuerdos de suministro de azúcar entre EE. UU. y México”, dijo Rick Pasco, presidente de la Asociación de Usuarios de Edulcorantes. Los nuevos aranceles, además de los límites existentes sobre la cantidad de azúcar que México puede enviar a EE. UU., restringirían aún más los suministros e inflaría los costos para el consumidor, aseguró.
En tanto, Diego Herrera, director ejecutivo del Grupo Pantaleón, con base en Guatemala, que produce el 40% de su azúcar en México, dijo que está “muy preocupado por el aumento de las tarifas que podrían interrumpir el flujo comercial”, señalando que la estrategia de la empresa ha sido reducir los costos de producción en México y vender a los mercados norteamericanos de mayor precio.
“Este acuerdo bilateral entre EE. UU. y México en lo que respecta al azúcar simplemente no está funcionando”, dijo Pedro Figueroa, presidente de la firma de comercio de materias primas agrícolas Crown Point Ltd., en el Coloquio Internacional de Edulcorantes en Palm Springs, California, el mes pasado. “Y de hecho está penalizando mucho a la industria mexicana”.
Fuente: Mundo Marítimo